Guía Práctica para comer Langosta, y no morir (de pena) en el intento

O.k. Sabemos que no todos los días vamos a comer langosta, lo más probable es que será en alguna ocasión especial, pues no son parte de nuestro menú habitual, pero habrá un momento donde esto puede salvarte del suicidio social.

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1.- Vístete de acuerdo a la ocasión

Si comes langosta normalmente va a ser en un restaurante, así que deberás ir vestido un tanto formal, pero comer este crustáceo siempre es muy sucio, así que lleva ropa que no se manche fácilmente (o que no se noten las manchas que puedan llegar a ocurrir) eso va a evitarte un mal rato.

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2.- Elige tu Langosta.

Normalmente el mesero te va a preguntar si la quieres madura o recién mudada. Las langostas maduras son las de color más rojo, su caparazón es más fuerte, por lo que te costará más trabajo romperlo y obtener la carne, pero también es la langosta que más carne tiene.

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En cambio una recién mudada, se llama así porque acaba de mudar de caparazón, por lo que es más suave, y más fácil de romper, sin embargo tiene menos carne…tu eliges.

 

Ya que sepas de qué estilo la quieres, debes elegir la que sea más activa, que mueva sus antenas, que sea brillante (no roja, porque ese color sale después de cocerlas) que no tengan los ojos blancuzcos, que no esté aletargada al fondo de la pecera, etc.

 

3.- Conoce los utensilios.

Cuando te sirvan tu langosta, tendrás en la mesa:

  1. a) Un plato para depositar los trozos de caparazón
  2. b) Pinzas para romper el caparazón (son similares a un cascanueces)
  3. c) Tenedor: no es un tenedor convencional, es más una especie de pico, con el que podrás raspar las cavidades de la langosta.
  4. d) Toalla de mano

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4.- Vámonos por partes.

No hay una regla de etiqueta que diga si es mejor sacar toda la carne y comerla después o partirla y comerla por partes, así que siéntete libre de elegir la que mejor te acomode, pero eso si, siempre se debe cortar de la siguiente manera:

 

  1. Las Tenazas: Jala cada una de las tenazas de la langosta y gírala para desprenderla del cuerpo, y come la carne de los brazos, seguramente necesitarás ayudarte del tenedor. Después quita la parte floja de las tenazas y verás otro trozo de carne, con ayuda del tenedor sácala. Y por último rompe la parte grande de las tenazas, con ayuda de las pinzas rompe el caparazón y saca la carne con el tenedor.
  2. Las Patas: quítale las patas y quita el caparazón para ver la carne que hay dentro
  3. La Cola: Cuando elijas tu langosta también debes tener en cuenta que puedes elegir si la quieres hembra o macho, las hembras tienen más carne en esta parte así que consideralo. Tendrás que jalar el caparazón de la cola, abrirla y sacar toda la carne, después girar las aletas y sacar la carne que hay dentro.
  4. El cuerpo: corta pequeñas incisiones en la parte superior del cuerpo y toma los pequeños trozos de carne blanca que puedas encontrar
  5. Existen 2 últimas partes de la langosta que no a todos les encantan:

-El “Tomalley” que es el hígado de la langosta, de color gris

-El Coral, que se encuentra sólo en las langostas hembras, son unos huevos de color rojo, que si bien son comestibles el sabor no es muy agradable.

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Listo, ya puedes salir a comer langosta y lucir “como la gente decente”.

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